“Hoy más que nunca el profesor tiene que ser consciente de la importancia de la promoción del bienestar desde la dinámica de un aula”

24/9/2021

A casi dos años de la conformación del Comité de Salud Mental, conversamos con la Dra. Mónica Cassaretto, presidenta de este grupo de trabajo y docente del Departamento Académico de Psicología, sobre las iniciativas que ha desarrollado nuestra Universidad en este campo y el nuevo rol para los docentes.

¿Cuál era la relevancia de la salud mental para la Universidad antes de que la pandemia visibilice más este tema?

Nuestra Universidad siempre ha trabajado por el bienestar de todos los miembros de nuestra comunidad. Por ello, cuando llegó la pandemia, ya contábamos con una política de salud mental enfocada en nuestros tres ejes principales: alumnos, docentes y personal administrativo. Y este trabajo no solo se basa en la atención, sino también en la promoción y prevención. Por esa razón, a fines del 2019, se establece la creación de esta Comisión de Salud Mental, que monitorea, acompaña, recomienda a las instancias que van a ser responsables del bienestar de nuestra comunidad.

Justamente la comisión ha iniciado sus labores con este gran reto de la pandemia.

La pandemia nos ha agarrado en pleno proceso de formación. De hecho, se estaba dando una renovación muy interesante de las diferentes direcciones cuando inició la emergencia sanitaria. Lo bueno es que la Universidad se ha movilizado de diferentes maneras, brindando propuestas de intervención, pero también de levantamiento de datos para saber lo que está pasando y su impacto.

¿Y cómo nos encontramos? Algo que se ha visto en todo el mundo ha sido el aumento en la sintomatología ansiosa, la depresiva y la del estrés, vivida de manera muy particular por los estudiantes, docentes y trabajadores. Está apareciendo, también, la fatiga pandémica, que está asociada a este desgaste que tenemos por las condiciones y preocupaciones que surgen a raíz de esta coyuntura.

Ante esta situación, ¿qué acciones ha venido tomando nuestra Universidad para prevenir y acompañar a la comunidad?

Por ejemplo, la Dirección de Asuntos Estudiantiles (DAES) activó la Red de Bienestar DAES, que se encarga de la atención, prevención, y promoción de la salud mental y bienestar de nuestros estudiantes. La unidad ha designado un representante para cada una de las facultades, que trabaja de la mano con la Oficina de Bienestar Psicológico y el Servicio Médico, agilizando la comunicación y atención de los alumnos. También se han generado acciones de promoción de salud mental y se está brindando consejería virtual, cuyas citas se pueden sacar a través de un aplicativo. Por su parte, la Dirección Académica del Profesorado (DAP) ha establecido interesantes puentes de atención para los docentes. Por ejemplo, junto con el Departamento de Psicología, se está brindando un servicio de apoyo psicológico para profesores, el cual es gratuito y confidencial. También se han activado algunas iniciativas ligadas al manejo del duelo y un sistema de atención para aquellos profesores que tengan que trabajar temas relacionados con la COVID-19. Se ha optimizado el monitoreo de la salud mental de nuestros docentes con el apoyo médico, y se han generado alianzas interesantes entre la DAP y el IDU, donde se brindan talleres y conversatorios en los que se resalta la importancia de la salud mental en el aula, el estrés docente y el manejo del duelo. La DGTH también ha implementado distintas iniciativas, entre ellas un sistema que se llama vigilancia médica, se han trabajado algunos casos de atención en consejería, webinars y se está optimizando el proceso de derivación a las EPS.

Ante la posibilidad del retorno al campus para el próximo año, ¿cómo se podría reforzar el trabajo que se viene desarrollando, tomando en cuenta que este va a ser un escenario nuevo para todos?

Si bien este es un tema que se está revisando en el comité de retorno al campus, desde nuestro lado, venimos reflexionando sobre qué otros cuidados, además de los sanitarios, se deben tomar en cuenta. Entre ellos está la fatiga pandémica, qué pasará con los alumnos que han cursado Estudios Generales en la virtualidad, cómo esta situación va a afectar el aspecto académico y emocional de nuestros estudiantes. Junto con los docentes, tenemos que monitorearlos y apoyarlos. También debemos hacer lo mismo con los profesores.

Ante este nuevo escenario, ¿cómo cambia el rol del docente?

La pandemia nos ha llevado a reflexionar sobre qué es realmente hacer docencia y esto no es solamente transmitir conocimientos o desarrollar competencias ligadas a lo profesional. Debemos mirar al alumno como un todo y no solo como un futuro profesional y darle una formación completa. Además, hoy en día, somos el primer punto de contacto del estudiante con la Universidad, por lo que cuando quieran depositar sus preocupaciones o dudas, van a recurrir a nosotros. Por ello, es responsabilidad del docente estar preparado para acoger estas inquietudes y derivarlas adecuadamente.

¿De qué manera el docente puede manejar este tema?

El profesor tiene que ser mucho más flexible, para que, con criterio, pueda reconocer cuál es su tarea formadora y ver qué sucede con sus alumnos. Muchas veces, los estudiantes nos piden espacio para conversar y ahí es donde te enteras de lo que están viviendo. Las situaciones que relatan pueden explicar su comportamiento en el aula. Por ello, los profesores tenemos que promover que el alumno sea consciente de cómo está, y favorecer su correcta derivación a las diferentes instancias que hay dentro y fuera de la Universidad.

Esto involucra, entonces, un cambio en la dinámica dentro del aula…

Las aulas son el principal espacio de reflexión. Hoy más que nunca el profesor tiene que ser consciente de la importancia de la promoción del bienestar desde la dinámica de un aula. Los únicos momentos de interacción que tienen los chicos son muchas veces en clase y los alumnos valoran mucho los grupos en salas pequeñas. Este es un momento ideal para fortalecer los trabajos en grupo.

A partir de lo aprendido y logrado en estos dos años de pandemia, ¿cómo debemos seguir reforzando la salud mental en la PUCP?

La pandemia apareció en medio de este proceso de reajuste y ya no hay marcha atrás, porque además, como comunidad, ya somos conscientes de la importancia de la salud mental. Ya no tenemos vergüenza de hablar sobre cómo nos sentimos. Ahora contamos con sistemas de acogida y de derivación. Y debemos confiar en que la Universidad va a seguir apostando por la salud mental de nuestros estudiantes, profesores y administrativos.

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